El lujo de tener coche en Dinamarca

Un tema del que los daneses se sienten especialmente orgullosos es el del ahorro energético. Gracias a unas políticas iniciadas varias décadas atrás, Dinamarca es hoy uno de los países más sostenibles y comprometidos con el medio ambiente. Y no cabe duda de que el bajo índice de personas que tienen coche es uno de los frutos más emblemáticos de este cambio de paradigma.

Un éxito que se debe principalmente a la elevada imposición que pesa sobre el sector del automóvil. La llamada tasa verde puede llegar a incrementar el precio de venta en un 180%, haciendo que comprar coche en Dinamarca salga realmente caro. A ello se suman las tasas adicionales sujetas a la gasolina o el alto coste que suelen tener las zonas de aparcamiento público.

No es de extrañar que muchas familias, algunas de ellas con varios hijos, decidan vivir sin utilitario. Tendencia especialmente frecuente en la capital, Copenhague, donde en ciertos barrios, tener coche es un lujo del que goza menos del 20% de la población.

Sin embargo, el precio no es el único motivo. Moverse en bicicleta es extremadamente fácil y rápido. Las calles están especialmente diseñadas para las bicicletas, que actualmente son el medio de transporte preferido por los daneses.

Una amplia, eficiente y puntual red de transporte público acaba de rematar el cuadro, consiguiendo que, para muchos, tener coche sea realmente algo innecesario.